fotografia sacada de Archivo
El mejor “raspado” que se puede comer en el municipio de Villeta Cundinamarca es el “raspado” de Rosalba donde ella le atiende con mucho carisma para que haga digestión después de una buena bandeja paisa.
Villeta es el municipio del descanso, donde uno puede desahogarse y encontrar situaciones diferentes a la de una ciudad capital como lo es Bogotá D.C.
El domingo 15 noviembre decidimos con mi amigo Ricardo ir al municipio de Villeta y dar un vuelta por el lado occidental del departamento de Cundinamarca. Eran las 9:30 de la mañana cuando salimos de Bogotá a Villeta. Está tan solo a noventa minutos de la ciudad y la carretera está en buenas condiciones y la seguridad vial a mejorado bastante, hay retenes seguridad vial y policial, en el transcurso de este viaje se sentía el cambio climático; de un frio citadino como el de Bogotá a pasar a un calor templado como el de Villeta. Además no es tan costoso ir, se puede coger un bus intermunicipal en el Portal ochenta del transmilenio y pagar 10 mil pesos. Está a dos horas aproximadamente. Ahora si desea ir más cómodo puede irse en automóvil y pagar cada peaje de 6600 pesos, en ida y vuelta son en total seis pagos de peaje.
Ya en el parque central decidimos buscar un parqueadero para caminar un poco y buscar un buen restaurante. Realmente un domingo en Villeta Cundinamarca no hay nada atractivo a menos que estén en ferias del Reinado de la Panela que hacen al principio de año en el mes de enero, exactamente el segundo fin de semana de este mes.
Después de una buena bandeja paisa que comí en el restaurante “el paisa arriero”, decidí alejarme de mi amigo Ricardo y dar una vuelta por todo el parque central, hay mucha gente que no es del pueblo y que vienen de la ciudad. El motivo por el cual hay personas citadinas es porque, es puente festivo, es día de descanso y ellos vienen a alejarse del estrés Bogotano por un par de días y descansar en sus fincas o en los hoteles que les ofrece el pueblo.
Este domingo es un día muy caluroso es demasiado el calor que se siente, además que no soporto este clima. Prefiero mi frio londinense, (así es como le doy descripción al frio Bogotano). De un momento a otro me dar por mirar un nos carritos donde venden raspados, el raspado es hielo molido con salsas dulces y leche condensada, son muy deliciosos. La señora que estaba atendiendo la venta del raspado se llamaba Rosalba, una señora de una estatura mediana, yo diría que de un metro con sesenta, se me hizo tan especial su atención su cara de amabilidad y su energía laboral, al preguntarle por ese carisma me respondió “eso es de familia y de mucho amor de hogar que se da”, esa cara de amabilidad no se me va a olvidar por un largo tiempo, porque en sus ojos se veía lo mucho que estaba de orgullosa de estar en Villeta y de vender raspado.
Al comenzar una buena conversación con Rosalba Gonzales, me conto que era la sexta de ocho hermanos, cinco hombres y tres mujeres, toda su familia vive en el barrio Fernando Salazar vía a las palmas en Villeta. Ella tiene tres hijos, Armando el mayor que maneja un carro (jeep) que transporta a habitantes a varias partes de Villeta, eso está entre barrios y pueblo aledaños. Tiene treinta y siete años padre de un niño llamado Oduver, el segundo hijo es una mujer de treintaicinco años, actualmente tiene dos niños el primero es Edison y el segundo se llama Manuel ella es ama de casa y su esposo maneja un camión, y la siguiente es una joven de veintiséis años que estudia en la ciudad de Bogotá, estudia enfermería y esta va con ella en ese momento, por cierto una mujer muy agradable y muy bonita, es de la misma estatura que Rosalba pero no es del mismo color de piel, su piel es mas morena es canela y tiene unos hermosos ojos de color verde, por cierto se llama Leonor. Me dijo que su esposo había fallecido y estaban viviendo de la pensión de él, del negocio del raspado los fines de semana y que entre la semana cuidaba algunos de sus nietos y otros niños que se encontraban solos entre semana por que sus padres trabajaban.
Rosalba me comentaba que hace un tiempo en Villeta la situación de seguridad del pueblo era un poco complicada por la guerrilla y eso causo que el desempleo aumentara demasiado y que en esas épocas a los hombres dejaron de trabajar debido a que los grupos al margen de la ley les cobraban vacunas o de lo contrario los desterraban de sus tierras y es ahí donde las mujeres comenzaron a trabajar en la casa haciendo remiendos de modistería para mantener la casa y el esposo se dedicaba al óseo por motivos de la violencia que imponía si ellos no aportaban a las vacunas, he ahí porque el pueblo la mano de obra se vio en un tiempo por la parte femenina.
Pero después de comentarme algunos de los dolores de cabeza por los cuales fueron afectados por la violencia, comenzó a decirme lo hermoso que es el municipio, Villeta tiene unas cascadas que se laman los saltos del mico y que el color del agua es verde cristalina y ahí se practican deportes extremos, pero que en estos días no se podían subir por que hubo desbordamiento y es peligroso estar ahí en esas condiciones, que en ese lugar se acampa, se practica la pesca deportiva y que obviamente la gente va a bañarse y a saltar desde lo más alto de cada cascada. Otro de los fuertes del pueblo es la granja extrema donde se puede quemar toda la energía con el rapel, el conopy y jugar con pistolas de pintura.
Por último me comentaba que está muy orgullosa de nacer en Villeta por que su hija menor fue una de las finalistas del reinado de la panela que se realiza en el mes de enero, eso fue en el dos mil tres donde ella fue una de las mujeres más hermosas de la fiestas del pueblo, al comentarme eso mire a su hija y di un gran suspiro y le dije que debió ser la reina en ese tiempo y que los jueces estaban un poco ciegos por no dejarla en el primer lugar.
Rosalba me pregunto que por que estaba en Villeta que si tenía casa o venia descansar le comente el motivo de mi visita y que ya había cumplido el objetivo de mi trabajo, le comente que ella iba a hacer mi crónica para el trabajo de mi universidad, se sonrojo y me dijo que cuando quisiera podía venir, le especifique el nombre de la materia a la cual tenía que hacer esta crónica y que era lo que estudiaba, me deseo mucha suerte y pos caerle bien me dio más raspado de lo normal de lo que ella vende, me dio una ñapa como se dice en algunos lugares de nuestro hermoso país.
Creo que es el mejor raspado que he comido en mi vida por en el transcurso de saborearlo y comérmelo hable con una gran mujer, que con su dulzura me hizo amena la tarde y me dejo en claro que de un modo u otro siempre hay que darle un poquito de amor a lo que uno hace laboralmente por que ese es el mejor ingrediente.
video sacado de Youtube
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